Por OZ, GALIA
Los gatos son mascotas muy singulares. Tienen un porte principesco, modales refinados y, por supuesto, tratan a los humanos como si se les hubiera concedido el privilegio de ser sus compañeros de piso. Pero, a pesar de esa frialdad casi noble, es imposible no adorar a estos pequeños reyes peludos de la casa.