Por MORALES, CRISTINA
Un grupo teatral convertido en actores políticos decide que la realidad solo puede representarse a través del ridículo, y que para ser efectivos, deben empezar por sí mismos y llegar hasta sus maestros. Los luchadores son como boxeadores en entrenamiento, miembros de una compañía de teatro universitaria y jóvenes españoles del siglo XXI.