Por TODOROV, TZVETAN
Tras la muerte de Dios y el desmoronamiento de las utopías, nuestra época parece sumida en la incertidumbre. Muchos de los esfuerzos intelectuales actuales se centran en encontrar un marco común sobre el cual fundamentar actos y discursos. Y la historia nos demuestra que no estamos solos en esta tarea. Un proyecto intelectual, un esfuerzo de pensamiento crítico que proporcionó valiosas herramientas y orientación, sentando las bases para reflexionar sobre los problemas de nuestro tiempo con la premisa inexcusable de no aceptar razonamientos simplistas ni verdades dogmáticas.