Por CARRISI, DONATO
Marcus es sacerdote y posee un don: detecta la maldad que reside en las personas. Sandra es fotógrafa policial y también tiene un don: puede hacer visible lo invisible. Ahora, ambos han unido sus talentos para dar caza a un asesino abominable, alguien que solo ataca a parejas jóvenes. La investigación de los crímenes los lleva al Vaticano, al archivo donde se atesoran los crímenes más atroces de la humanidad. Un inventario del mal absoluto. Un lugar siniestro donde todo es oscuridad. Con un ritmo vertiginoso, Carrisi teje una historia en la que el lector libra la misma batalla que Marcus y se enfrenta a los mismos enigmas que Sandra intenta descifrar, sintiendo las mismas esperanzas y el mismo miedo hasta la última línea.